Carrito

Ayer, 17 de mayo, fue el día de Internet. ¿Bienvenidos a la nueva normalidad digital?  Si antes ya se veía cada vez más cerca la digitalización de la sociedad, justo esta crisis que estamos sufriendo ha hecho que tengamos que vivir cada vez más en un mundo online. Así es que, sí, bienvenidos a la nueva normalidad digital.

¿Eso es algo positivo?

En gran medida, sí. Quizá a veces pensamos que la excesiva interconectividad nos aleja de las cosas más cercanas. Pero no hay que olvidar todas las oportunidades que nos ofrece el internet. Lo más característico es que nos relaciona, aunque a veces pueda parecer que aísle. Estos días hemos podido ver como muchos niños mandaban vídeos a sus abuelos, como nos hemos podido seguir relacionando –a pesar de no poder tener contacto físico- a través de video llamadas y así haber podido seguir viendo a las personas que más queremos. Hemos podido seguir sintiendo cerca a las personas más lejanas físicamente.

De media, una persona pasa 5,5 horas diarias en línea. Por eso las nuevas formas de relación y actividad durante el confinamiento ha sido menos dramática, aun siéndolo mucho. Nos ha permitido también disfrutar de distintos tipos de entretenimiento, además de tener información en todo momento. Nos ha permitido hacer miles de recetas y compartir conocimientos entre todos para pasar un confinamiento más ameno.

Está claro que existe desigualdad en la sociedad digital, pero lo mismo pasa en la sociedad en general. Aun así, la desigualdad en el acceso a internet es bastante menor que la desigualdad de renta o en patrimonio, en España y en el mundo. La razón es muy sencilla: la comunicación es lo que más valora la gente como recurso, para ser indispensable en el trabajo, la relación, la información, el entretenimiento, la educación, la salud y lo que haga falta.

A pesar de todo esto, los estudios demuestran que el contacto directo con las personas no desaparece con internet, al contrario, se estimula. Las dos formas de sociabilidad son acumulativas. Y un uso más intenso de internet tiene efectos positivos sobre la satisfacción de las personas. Porque internet favorece dos factores fundamentales causantes de esta satisfacción: la densidad de relaciones sociales y empoderamiento personal.

Nuestro mundo será híbrido, hecho de realidad carnal y virtual. Es una cultura de virtualidad real porque la virtualidad es una dimensión fundamental de nuestra realidad. Y cuando se presentan amenazas como la actual pandemia sobre nuestra vida siempre podemos adaptarnos y volver a empezar, siempre hacia el abrazo, que, eso sí, no podemos ni queremos que se vuelva virtual.

Nuevas tendencias

Algunas nuevas tendencias quedarán reforzadas a raíz de esta pandemia. Novedades a las cuales nos hemos tenido que adaptar, serán ahora nuestro día a día, como por ejemplo:

  • El reforzamiento de las compañías globales de comercialización y prestación de servicios personales en plataforma, como Amazon o Netflix serán imprescindibles.
  • También se notará en la intensificación de la no presencialidad y de las comunicaciones virtuales y el reforzamiento de las redes sociales y de las empresas de telecomunicaciones.
  • La generalización del uso de los datos masivos a raíz de la necesidad de controlar contactos y posibles contagios.
  • La prestación de servicios de forma no presencial, también en campos donde hasta ahora eran minoritarios, desde la enseñanza a la medicina o el asesoramiento.
  • La hegemonía del consumo cultural no presencial y la necesidad de modelos de negocio que hagan viables las producciones y las industrias culturales.
  • El teletrabajo y la transformación de la organización interna de empresas y administraciones.
  • La autocontención productiva. Sea en material médico, alimentos o energía. Esta última impulsará la transición energética. Todo para no estar tan a merced del comercio exterior para cubrir primeras necesidades.

Como podemos ver, el mundo digital ha venido para quedarse, y por eso es importante estar actualizado para poder aprovechar al máximo esta nueva normalidad digital, que nos facilita tantas gestiones y relaciones. Hay que saber aprovechar las oportunidades que se nos dan.

Y es que, ¡se pueden hacer cosas tan buenas a través de internet! Puedes ver la sección de nuestra página web donde hemos ido compartiendo varias iniciativas para aportar nuestro granito de arena frente a la situación actual, donde distintos profesionales de diferentes ámbitos han ofrecido sus servicios, los cuales mucha gente ha podido aprovechar para salir adelante gracias a la digitalización.

¡Bienvenidos a la nueva normalidad digital!

Anna Jounou

Anna Jounou

Estudiante de Publicidad, Relaciones Públicas y Marketing en la facultad de Blanquerna - Universitat Ramon Llull (Barcelona)

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