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¿Cómo evitar el envejecimiento cerebral?

Con la edad, el tamaño del cerebro disminuye, perdemos neuronas y se altera la producción de hormonas y neurotransmisores.

Al igual que el resto de nuestro cuerpo, el cerebro envejece, pero puede hacerlo de forma saludable y reduciendo el efecto que tienen el paso de los años.

La edad fisiológica, que depende de la condición de nuestro organismo y puede ser menor a la cronológica (el tiempo que transcurre desde que nacemos) si no nos cuidamos, en cambio, la podemos aumentar.

El envejecimiento del cerebro

Con la edad, el tamaño del cerebro disminuye, perdemos neuronas y se altera la producción de hormonas y neurotransmisores. El cambio más importante se produce en la pérdida de muchas de las conexiones entre las neuronas, puesto que son unas células de larga vida que no se dividen y, por lo tanto, difícilmente se regeneran.

La acumulación de proteínas en forma de agregados tienden a depositarse tanto dentro como fuera de las neuronas. Esto puede desencadenar el desarrollo de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer i el Párkinson, relacionadas con la edad.

Medidas para frenar el envejecimiento

  1. La dieta: es esencial para envejecer de forma saludable. La más recomendada es la mediterránea, que implica un bajo consumo de carnes y aves de corral, un consumo de bajo a moderado de lácteos, una cantidad moderada de alcohol (vino) y grasas (aceite de oliva), y una alta ingesta de verduras, legumbres, frutas, cereales y pescado. Se ha comprobado que reduce el riesgo de padecer fallos cognitivos y enfermedades como el Alzheimer.
  2. Un buen descanso es esencial para muchas funciones cerebrales ya que es cuando se produce la eliminación de toxinas que el cerebro ha ido acumulando durante el día. Mientras dormimos, el espacio que existe entre las neuronas aumenta, facilitando su limpieza y buen funcionamiento. Por lo tanto, un sueño reparador favorece un envejecimiento más saludable.
  3. El ejercicio regular es clave para disminuir los efectos del envejecimiento. Estudios clínicos indican que el entrenamiento físico con intensidad moderada juega un papel neuroprotector, ralentizando la disminución del volumen del cerebro y mejorando su funcionamiento. Concretamente, el ejercicio aeróbico mejora la función cognitiva, no solo durante el envejecimiento sino también en personas que sufren enfermedades neurodegenerativas.
  4. La actividad intelectual: leer, estudiar o adquirir nuevas habilidades, disminuyen la predisposición a desarrollar demencia.

 

 

Fuente: https://elpais.com/elpais/2020/08/13/sesenta_y_tantos/1597325835_470760.html (El País)

Carina Sagrado

Carina Sagrado

Estudiante de Publicidad, Relaciones Públicas y Marketing en la facultad de Blanquerna - Universitat Ramon Llull (Barcelona)

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