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Sospecha de todos aquellos alimentos que te venden como “milagrosos” para tu salud

La quinoa, las semillas de chía, el açaí, los arándanos… la lista podría ser interminable ya que en los últimos años se ha atribuido el calificativo de superalimento a decenas de productos que sí son saludables -aparte de exóticos- pero que quizás no tengan todas las propiedades que se les atribuyen.

En cambio, hay otros, mucho más cercanos, que siempre han formado parte de nuestra dieta tradicional, la dieta mediterránea, y a los que nos les prestamos tanta atención. Vamos paso a paso.

¿Qué es un superalimento?

“Superalimento” se utiliza para describir productos con alto contenido en nutrientes, generalmente frutas y verduras, que aportan unos beneficios para la salud superiores a los de otros alimentos.

Pero, pese a ser un término de moda, no existe una definición oficial o científica,  lo que ya de entrada nos debería hacer sospechar. Más bien responde a una moda o a finalidades comerciales.

Por tanto, debemos plantearnos otras preguntas: ¿Por qué la mayoría de superalimentos son exóticos? ¿Por qué hemos empezado a hablar de ellos hace apenas una década? ¿Antes no existían? ¿La dieta mediterránea no contiene ningún superalimento? ¿Por qué suelen ser más caros que otros productos similares? ¿Existen estudios científicos que demuestren sus propiedades y/o beneficios para la salud?

¿Intuyes las respuestas? La desinformación es la gran responsable de las falsas creencias entorno a las propiedades de los superalimentos. La pérdida de interés por la alimentación tradicional, las campañas de marketing sobre nuevos productos y la inquietud por los problemas de salud, son el cóctel perfecto para caer en la trampa.

Pero ¡ojo! No estamos diciendo que no aporten beneficios para la salud, sino que quizás no son mejores que otros alimentos que ya existían en nuestra dieta. En otros casos, falta evidencia científica para asegurarlo. O bien que para conseguir los beneficios que prometen no bastaría con una ingesta habitual ya que las cantidades de nutrientes que aportan no son lo suficientemente altas como para tener un impacto en la salud.

Por otro lado, no es bueno limitar o condicionar nuestro patrón alimentario al consumo de estos alimentos, sino que debemos mantener una dieta equilibrada y saludable basada en el consumo de cereales integrales, verduras, legumbres, frutas, pescado, el aceite de oliva, lácteos desnatados, frutos secos y carnes blancas y a la que podemos incorporar los llamados superalimentos.

¿Verdad o mentira?

Arándanos

Dicen que: Pueden reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, mejorar la memoria, prevenir las infecciones urinarias y disminuir el riesgo de padecer Parkinson o Alzheimer. 

Evidencia científica: Un HYPERLINK «http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23319811» estudio llevado a cabo en Reino Unido en el año 2013 con 93.000 participantes demostró que podía reducir en un  32% el riesgo de sufrir un infarto. Es la evidencia más clara de entre todas las propiedades que se le atribuyen.

Semillas de chía

Dicen que: Por su alto contenido en ácidos grasos Omega 3 pueden disminuir el riesgo de enfermedades cardiovasculares y depresión. Ayudan a regular los niveles de azúcar en sangre y facilitan la pérdida de peso.

Evidencia científica: Insuficiente. Son buenas para la salud, pero no hay evidencia científica que demuestre que son mejores que consumir pescados ricos en omega 3.

Açaí

Dicen que: Puede reducir los efectos del envejecimiento, fortalecer el sistema inmune, regular el colesterol y actuar como diurético (facilitando la eliminación de líquidos y la pérdida de peso).

Evidencia científica: No existen estudios clínicos concluyentes que demuestren que ayuda a perder peso.  Diversos estudios han relacionado el consumo de açaí con mejoras en la circulación sanguínea. Es uno de los alimentos que más está siendo estudiado actualmente.

Quinoa

Dicen que: Puede reducir el colesterol y ayudar a perder peso.

Evidencia científica: Apenas hay estudios sólidos sobre sus efectos para la salud.

Baya de Goji

Dicen que: Pueden fortalecer el sistema inmunológico y proteger contra enfermedades cardiovasculares y cáncer.

Evidencia científica: Escasos estudios sobre las propiedades de las bayas de Goji en humanos.

Chocolate

Dicen que: Su elevado contenido en polifenoles tiene un efecto protector sobre el sistema cardiovascular, retrasando la aparición del colesterol y la hipertensión arterial.

Evidencia científica: Varios HYPERLINK «http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/?term=estruch+cocoa+cholesterol» estudios han comprobado que su consumo regular estimula la producción de óxido nítrico, un potente vasodilatador que actúa preservando la elasticidad de las arterias y frente a la hipertensión, a la vez que eleva el colesterol bueno.

Imma Hernández

Imma Hernández

Soy Licenciada en Periodismo y desde hace 15 años me dedico a la comunicación médica. Durante 9 años y medio estuve como redactora jefe en MedicinaTV.com realizando contenidos escritos y audiovisuales tanto especializados -para profesionales sanitarios- como más divulgativos, para público general. Después, me incorporé como content curator a ClinicPoint, una plataforma online líder en la venta de servicios de medicina privada en España. Y más adelante a la agencia de comunicación Innuo, especializada en salud y nuevas tecnologías, desarrollando estrategias y proyectos de comunicación online. Actualmente trabajo como periodista en la Dirección de Comunicación del Hospital Vall d’Hebron de Barcelona y colaboro con distintas webs de salud.

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