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Published: 22 febrero, 2019

Vivir con diabetes, un día a día nada dulce

Las personas diabéticas deben ser muy estrictas con su alimentación para mantener a raya los niveles de azúcar en sangre. Vivir con diabetes hace que tengas que prestar más atención a la alimentación.

Alrededor de 350 millones de personas en el mundo sufren diabetes. Según datos del estudio Di@betes, en España se diagnostican cada año 386.000 nuevos casos de diabetes tipo 2, la más frecuente. Un mal control de la diabetes puede afectar a múltiples órganos y tener consecuencias muy graves para la salud: ceguera, amputaciones de las extremidades inferiores, mayor riesgo cardiovascular, daño renal, entre otras. Si aún estás a tiempo, toma nota de nuestros consejos para prevenirla, y si ya es tarde aprende a controlarla para disfrutar de una vida plena.

¿Qué es la diabetes?

Es una enfermedad que aparece cuando el cuerpo no produce o no utiliza bien la insulina. La insulina es una hormona que se fabrica en el páncreas y controla que las células utilicen la glucosa (azúcar) de la sangre como fuente de energía. Cuando no se produce la suficiente cantidad de insulina o no se utiliza adecuadamente, la glucosa se acumula en la sangre.

Tipos de diabetes

Diabetes tipo 1: Aparece en niños y adultos jóvenes cuando las células del páncreas de forma inesperada (se desconoce la causa exacta) dejan de producir insulina. No está relacionada con el estilo de vida y desde el primer momento se trata con inyecciones de insulina.

Diabetes tipo 2: Aparece en la edad adulta porque el organismo empieza a desarrollar resistencia a la insulina. Representa alrededor del 90 % del total de los casos de diabetes y su incidencia va en aumento por el sedentarismo y una dieta desequilibrada. Primero se trata con fármacos orales y pasados los años, aquellas personas que no logran mantener un buen control necesitarán recurrir a las inyecciones de insulina.

Diabetes gestacional: Es aquella que desarrolla la mujer durante el embarazo y aunque tras dar a luz desaparece, constituye un factor de riesgo para el desarrollo de diabetes tipo 2 con el paso de los años.

¿Cómo saber si tengo diabetes? Los síntomas

Los principales síntomas de la diabetes son un aumento en la frecuencia en orinar, sensación de hambre, mucha sed, pérdida de peso y cansancio.

Para conocer si sufres diabetes hay que medir el nivel de azúcar en sangre. Es muy sencillo ya que existen unos pequeños dispositivos, los glucómetros que en pocos segundos miden la glucosa. Hazlo por la mañana, en ayunas.

¿Cómo se mide el nivel de glucosa en la sangre?
Será suficiente con pequeño pinchazo en el dedo y depositar una gota de sangre en la tira reactiva del glucómetro. Además, con cualquier análisis de sangre rutinario también puedes saber si sufres diabetes o estás en riego de padecerla.

Niveles de glucosa en sangre

Según la Fundación Española del Corazón, en condiciones basales, es decir, en ayunas, hablaremos de:
Hiperglucemia: niveles elevados, por encima de 126mg/dl.
Normoglucemia: entre 70 y 100 mg/dl.
Hipoglucemia: cuando los niveles de azúcar son inferiores a 70 mg/ml en cualquier momento del día.

Alerta si os niveles de glucosa en ayunas están entre 100 y 125 mg/dl. Se considera prediabetes y el riesgo de acabar desarrollando diabetes es muy alto. Pero aún estás a tiempo de evitarlo.

¿Se puede prevenir? Factores de riesgo

La diabetes tipo 1 no se puede prevenir mientras que la tipo 2 sí puede prevenirse adoptando medidas simples relacionadas con el estilo de vida. Evita el sobrepeso y la obesidad, el sedentarismo, la hipertensión o el colesterol elevado. Estos factores de riesgo predisponen a la diabetes.

Por otro lado, también tienen mayor riesgo las personas con familiares de primer grado con diabetes y entre las mujeres aquellas que hayan sufrido diabetes gestacional o que dieron a luz a un hijo con un peso de más de 4 kilogramos y quienes han sido diagnosticadas de ovario poliquístico.

Tratamiento

En el caso de diabetes tipo 1, desde el debut, se debe tratar con inyecciones de insulina. En cambio, a las personas con diabetes tipo 2 se les indica dieta y tratamiento farmacológico a base de antidiabéticos orales (pastillas). Cuando esto no es suficiente, se pasa a la insulina.

Un mal control de la diabetes aumenta el riesgo cardiovascular (infarto de miocardio, ictus) y puede dañar a algunos órganos como los ojos (retinopatía diabética y ceguera), los riñones (insuficiencia renal y diálisis), el sistema nervioso periférico (hormigueo, dolor y alteración de la sensibilidad en las extremidades inferiores), dificulta la curación de las heridas lo que junto con la mala circulación sanguínea aumenta el riesgo de úlceras y amputaciones, entre otras consecuencias.

Si eres diabétic@, ¡toma nota!

  • Mide tus niveles de glucosa en sangre de forma regular, según las indicaciones de tu médico.
  • Sigue una dieta variada y equilibrada y evita el consumo de azúcar tanto de forma directa como en alimentos azucarados. El mejor modelo es la dieta mediterránea.
  • Disminuye el consumo de grasas de origen animal y aumenta el consumo de pescado.
  • Vigila la cantidad de hidratos de carbono que tomas (pan, pasta, arroz, cereales, etc.). No te dejes engañar por los productos light y lee bien las etiquetas.
  • Haz deporte y si no puedes, por lo menos dedica 45 minutos al día a andar.
  • No descuides tu medicación e intenta ser regular en los horarios. Hay que ser igual de estricto con la medicación que con la dieta.
  • No te saltes las revisiones oculares y extrema el cuidado de tus pies.

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